Las brevas e higos son los frutos de la higuera. La diferencia reside en el periodo de maduración. Las brevas son "los higos" que maduran antes, en el mes de junio y julio, mientras que los higos lo hacen en el mes de agosto y septiembre.

Las brevas son de mayor tamaño que los higos, de sabor menos dulce, pero por contra de carne mas prieta en su mayoría.
El higo aparece en algunos casos, ya que no todas las higueras dan dos frutos por año. En el caso de que es así, el higo brota justo donde maduró la breva, no llegando nunca a superar el tamaño de su predecesora

El fruto del higo es de color verde, púrpura o azulado y de tamaño variable. Requiere un clima templado, no soporta bien las temperaturas bajas, aunque si aguanta períodos largos de sequía.
Algunas higueras cultivadas producen dos cosechas de higos, una de brevas en primavera, de mayor tamaño, y otra de higos en otoño.
Los frutos pueden comerse crudos o secos. En la zona de la Alpujarra se fabrica "pan de higo".
Un higo contiene muchas calorías y es de fácil digestión.
Los higos calman la fuerza nerviosa, el mosto, cocido en arrope, favorece la digestión, evacua el estómago y se recomienda para trastornos de la vejiga urinaria.
El primer fruto de la higuera producido a finales de la primavera recibe el nombre de breva. Su piel fina y su sabor, es similar a la de los higos aunque no son tan dulces como ellos.
El higo, contrariamente a lo que se piensa, no es un fruto.
Es un receptáculo carnoso denominado 'sicono' en forma de pera que sirve de soporte a las flores masculinas y femeninas que originarán pequeños frutos denominados 'aquenios' que vulgarmente llamamos pepitas. Es por tanto una infrutescencia.
La parte carnosa y dulce del higo o sicono corresponde a las flores que después de la fecundación se hinchan y se vuelven carnosas.
Existen higueras bíferas o reflorecientes que dan dos cosechas al año.
Una primera, al iniciarse el verano (las brevas); y otra, hacia octubre, los verdaderos higos.
Otras higueras dan solamente higos y no son reflorecientes.
También existen higueras monoicas que producen flores masculinas y femeninas en el mismo árbol y por ello no suelen necesitar artilugios fecundadores.
Pero existen otras higueras, dioicas, en que las flores hembras están en un árbol y las flores machos (cabrahígos) en otros.
La fecundación (que puede no ser necesaria) se consigue acercando ramas de cabrahígos a las ramas con flores femeninas.